24 agosto 2016

EL SUSTENTO DE LA VIDA

Protagonista de muchas de las entradas de este espacio, "culpable" de ser el principal sustento de la vida, el agua es sin duda alguna, un gran atractivo para la mayor parte de las aves en estos secos y calurosos días. Atractivo del cuál dependen, como nosotros para subsistir. 

Con mínimas por encima de los 25 grados centígrados y con máximas que superan los 35, un pequeño charco puede ser la diferencia entre sobrevivir o no, a los graves estragos de la sequía veraniega y al implacable sol agostador.

Ya sea en la inmensa llanura cerealista, en un soto ribereño, en la dehesa o en el interior de un parque urbano, los pequeños cursos de agua, fuentes y charcas se llenan de pequeños pájaros, que acuden a ellos para saciar su sed y limpiarse el plumaje de parásitos. En un breve paseo matutino por el Parque urbano de los Jesuitas, uno se puede dar cuenta, de la diversidad de especies que o bien en una fuente o bien en un charco estacional, producido por el riego, descansan y repostan algunos en su día a día ya que son sedentarios y otros para poner la pluma a punto, y seguir viajando en sus largas migraciones.


Así en uno de los numerosos charcos que se forman en los caminos, cuando se conecta el riego de los jardines se puede disfrutar de numerosos ejemplares de especies frecuentes y habituales en el parque, ya sean sedentarias o en paso. Y además, también deparan pequeñas sorpresas de especies nada frecuentes, como veremos más adelante.

Los picogordos son cada vez más frecuentes y "confiados" puesto que los juveniles no se separan de la pareja de adultos. 



La sorpresa que antes os comentaba, la protagonizó una especie poco frecuente en el interior del parque, incluso en los pasos pre y post nupcial. Junto a la curruca mosquitera, también apareció un juvenil de petirrojo que junto con las numerosas observaciones de algunos ejemplares adultos en ciertos territorios dentro de los jardines, viene a asegurar que sigue siendo también un reproductor escaso en el enclave, además de una especie invernante.



En un momento dado, los mosquiteros musicales se adueñaron del charco, utilizándolo un total de 5 individuos a la vez. 



Y para completar el elenco VIP de este importante y pequeño oasis estacional también lo utilizaron este bello Jilguero y el diminuto Carbonero garrapinos.


Ya para terminar, quiso acompañar a todos estos "clientes del charco" uno de los numerosos papamoscas cerrojillos.



Sin duda, una manera más de observar tranquilamente las numerosas especies que utilizan el parque estos días, como ya hemos visto en las entradas anteriores.


16 agosto 2016

POST NUPCIAL A UN PASO DE CASA

A unos pocos pasos de casa, tengo la suerte de poder observar como evoluciona el paso post nupcial de cientos de pequeñas y medianas avecillas, que se sedimentan durante unos pocos días, en el céntrico Parque de los Jesuitas. 

En los últimos días, el número de especies presentes en él, ha aumentado considerablemente, oscilando en torno a las 25 especies. Con gran cantidad de juveniles y pollos volantones de diversas especies, destaca un gran número de juveniles de Colirrojo tizón. Pero sin duda alguna, hay una serie de protagonistas en este momento en el parque. El primero de ellos, un pájaro de llamativa estructura y bello plumaje, es el Picogordo. Esta especie, que sólo nos visitaba de forma invernal, consiguió hace unos años asentarse y reproducirse y desde entonces lleva haciéndolo año tras año. Además de la pareja reproductora presente, se reciben individuos invernantes en el parque, con un máximo que ronda la quincena. 

Picogordo en vuelo.

Otros protagonistas más ligeros, comienzan ya a distribuirse por los jardines y a pelearse por los territorios "de caza". Los Papamoscas cerrojillos, que a partir de estos días nos visitarán varias semanas, comienzan a como si de una rapaz nocturna se tratara, utilizar los posaderos o perchas naturales disponibles para capturar a numerosos dípteros.

Papamoscas cerrojillos.


Junto a ellos, hoy he podido detectar el primer Papamoscas gris de la temporada.

Papamoscas gris atento desde uno de sus posaderos naturales, en este caso un Olivo.


Siguiendo con los protagonistas alados, sin duda hay que destacar el gran número de Mosquiteros que recorren todos y cada uno de los jardines, en busca de la nutritiva grasa que obtienen de la gran cantidad de insectos que capturan. Los más abundantes, los mosquiteros comunes y los mosquiteros musicales se cuentan, en estos momentos por decenas. Además hoy, he detectado un bello y níveo Mosquitero Papialbo. 

Mosquitero común en la hora del baño.


 Mosquitero papialbo refrescándose y posteriormente buscando insectos en el envés de las hojas de un Peral.



Por último, y junto a estos pequeños mosquiteros, varios Zarceros comunes de diferentes edades (razón por la cuál su identificación resulta dudosa) se concentran en algunos de los árboles florecidos en los jardines. Agradecer desde aquí las diversas ayudas en identificación de algunos individuos.

Zarcero común en su  habitual posadero.


14 agosto 2016

UNA BELLA Y COLORIDA AVE

En esta ocasión, la especie protagonista, es un bello córvido, de tonalidades llamativas que van desde el marrón rojizo del dorso, hasta los azulados colores de la zona ventral y de las alas. Como si fuera parte del más preciado fresco de un famoso pintor, además su curioso nombre, nos llama aún más la atención. 
La Carraca, ave estival, que debe su nombre al instrumento popular, ya que su canto recuerda al sonido de éste, nos visita desde primeros de Abril hasta bien entrado Octubre, viajando hasta sus cuarteles de invierno, en el África tropical. En nuestra provincia, ha pasado en los últimos 20 años de ser una especie reproductora regular aunque escasa, a ser bastante escasa, detectándose algún ejemplar solitario tanto en paso pre nupcial como post nupcial. Quizá persista algún núcleo reproductor salmantino en zonas limítrofes con Zamora, Portugal o Cáceres. 

Este declive poblacional, se debe a varios factores. El primero y más importante al uso de pesticidas y otros agentes químicos, que diezman las poblaciones de insectos de los que se alimenta y por tanto controla. Y el segundo factor, a la falta de lugares óptimos para la cría en gran parte de la provincia.

Una vez más, el ejemplar que protagoniza este espacio, fue un individuo juvenil, que fue detectado ayer en el Azud de Riolobos, proveniente de poblaciones reproductoras más norteñas que iniciaba ya su primer y kilométrico viaje post nupcial.  

Individuo juvenil de Carraca europea (Coracias garrulus)




Con esta última cita, se pone de manifiesto, que la zona es de suma importancia para las poblaciones migradoras de Carraca europea, ya que recalan tanto en el Azud de Riolobos como en zonas cercanas en sus pasos migratorios. En mayo del 2014, se pudo detectar un ejemplar adulto que permaneció varios días, en un encinar cercano. Y en el entorno adyacente del embalse y en el interior de él, se tienen al menos dos registros más para esta especie. Sin duda alguna, un dato de suma importancia a tener en cuenta en futuros proyectos para la especie, como por ejemplo el desarrollado por el grupo local Seo-Salamanca en otra zona de la provincia, consistente, principalmente, en el aporte de sustrato de nidificación, mediante cajas nido.

Fotografías del ejemplar adulto de mayo de 2014.




Preciosa especie, que vino acompañada de varias observaciones interesantes  en el Azud de Riolobos y alrededores, como por ejemplo los primeros Papamoscas cerrojillos en la zona, detectándose el primero, el miércoles pasado, o la fugaz observación en pleno día de un Chotacabras gris. También destacar numerosas concentraciones de hirundínidos en estos días y un repunte de Agachadiza común, rondando la quincena de ejemplares, y la observación de un juvenil de Pechiazul.


09 agosto 2016

AGUA, SINÓNIMO DE VIDA

Hace unas semanas, conducía hasta un enclave salmantino, tratado de forma amplia en diversas ocasiones en este espacio, conocido como el Azud de Riolobos. Este pequeño embalse construido para suministrar agua a la, en parte, todavía, futura implantación de regadío en la zona, se ve más bajo de agua de lo ya habitual, en estos días de intenso calor. Sin recibir un considerable aporte del líquido elemento, desde hace al menos un año, la calidad del agua que hay embalsada en el azud pierde gran parte de sus nutrientes, de oxígeno y por tanto se produce la eutrofización del agua. Esta situación, conlleva a su vez la muerte o desaparición de las especies piscícolas y también a la disminución de las aves, que hacen uso a lo largo de todo un año de este enclave.

Recorría la pista asfaltada circundante del embalse, cuando me acercaba al canal de entrada de agua. Generalmente seco, o con un pequeño flujo de agua estancado, me sorprendió verlo completamente lleno de agua. Nada más bajarme del coche, me di cuenta de que los pastos agostados de los alrededores del canal, permanecían inundados. Además un ruido ensordecedor y bello en estas tierras secas de Castilla, me iba a deparar una gran sorpresa. Era una pequeña caída de agua que provenía del canal de entrada y que iba directamente hacia el embalse. Tal era el ruido, que a bastantes metros a la redonda, era lo único que se escuchaba. 



Estos pastos encharcados, generaban aquel día un gran atrayente para las aves que se encontraban iniciando ya, el paso postnupcial (como por  ejemplo los primeros limícolas que trataremos más adelante), especies reproductoras en las secas tierras circundantes como son las ortegas, y también para un sinfín de pollos de lavandera boyera, que se agolpaban aprovechando la gran cantidad de comida que esta inundación les iba a generar.

Canal de entrada y rebosadero.

 Pastos encharcados.

El aporte de agua, que cesó a la mañana siguiente, pero que por filtración y caída natural, sigue aún en estos días, casi ya pasado un mes, propició que muchas de las especies de aves de la zona se vieran atraídas al lugar. Así, el día de este ligero pero bienvenido aporte (22 de Julio) pude observar dos especies catalogadas como rareza a nivel local, además de una buena parte de limícolas ( 8 especies en total) iniciando ya el paso, como por ejemplo Archibebe común, Avefría europea, Andarríos bastardo o la primera Agachadiza común, entre otros.

De ida a dcha, dos Andarríos bastardos (Tringa glareola y un juvenil de Archibebe común (Tringa totanus)


Debido a las pocas orillas desnudas que había antes de iniciar el llenado, ( ya que han sido colonizadas por una planta) las pequeñas zonas someras que ha generado el encharcamiento son los puntos de mayor interés para las aves limícolas, en este momento.

También lo son, para las especies esteparias, que utilizan el embalse de una manera regular para saciar su sed, como por ejemplo la Ortega. Especie que ocupa los baldíos de las estepas cerealistas para criar y que en esta zona, aún conserva una población estable, debido a las numerosas observaciones. En esta ocasión, pude detectar a un precioso macho adulto, que venía acompañado por otro, aún más llamativo, macho de Ganga ibérica, Esta última especie, rara en nuestra provincia, hace tener esperanzas, en que quizá haya un pequeño núcleo reproductor o que pueda haberlo en años sucesivos. 

Macho de Ortega (Pterocles orientalis)


Macho de Ganga ibérica (Pterocles alchata)


Al observarlas me pareció curioso el comportamiento, pues ambos machos permanecían juntos aún siendo de especies distintas. A lo largo de la tarde, entraron en tres ocasiones al interior del embalse.

Comparativa testimonial de macho de Ganga ibérica ( Pterocles alchata) (IZDA)  y macho de Ortega (Pterocles orientalis) (DCHA)



Ya en la lámina de agua, en algunas partes, casi invisible debido al gran número de inmaduros de ánade real, que se sedimentan en la zona para pasar estos meses, la sorpresa la depararía un primer verano de Gaviota cabecinegra. Quizá proveniente de la reserva de Las Lagunas de Villafáfila, extremadamente confiada,  pude observarla tanto esa tarde como a la mañana siguiente junto a mi compañero.  

Gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus)


Debido al aporte de agua, también se asentaba una considerable concentración de Cigüeña blanca, que durante esas semanas oscilaría entre los 93 y los 130 individuos, en su mayor parte juveniles del año. 

Disfrutando de las sorpresas que esa tarde había deparado, aún había una bella imagen para despedir la jornada ornitológica en el Azud, y no es ni más ni menos, que la espiga agostada del cereal al ocaso.


No termina aquí esta entrada, pues a la mañana siguiente, y con las generosas perspectivas narradas anteriormente, mi compañero y yo nos dispusimos a volver al lugar, para controlar tanto si el aporte de agua continuaba, como si había alguna novedad en la zona. 
El aporte desde el canal había cesado pero el agua acumulada en el rebosadero seguía filtrándose hasta el embalse. Las cigüeñas que se concentraban en la zona, comenzaban a dispersarse para llevar a cabo su jornada gastronómica, consistente en multitud de presas, que van desde insectos hasta peces pasando por pequeños roedores y alguna avecilla.

Cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) en vuelo.


Como comentaba anteriormente, pudimos observar de nuevo a la Gaviota cabecinegra, que se mostraba extremadamente confiada.

Gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus)



Después de observar a este ejemplar, nos dispusimos a revisar las orillas y nos topamos con la segunda sorpresa de la mañana. Una especie esteparia que a nivel nacional, se ha visto mermada por las modernas técnicas agrícolas y también por el uso excesivo de biocidas y que en Salamanca es bastante escaso como reproductor. Este ejemplar de Sisón que localizamos bebiendo agua en una orilla, pudiera ser parte de una pareja reproductora, que se citó en una zona muy próxima en el año 2005.

Sisón (Tetrax tetrax)



Con forme han ido pasando los días y semanas, el paso post nupcial de los limícolas ha ido en aumento, pasando de las 8 especies hasta las 14 en estos últimos días con presencia de Correlimos común, Correlimos zarapitín, Correlimos menudo, Combatiente o Avoceta.

Andarrios chico (Actitis hypoleucos)


Andarrios bastardo (Tringa glareola)



Agachadiza común (Gallinago gallinago)



Andarrios chico (Actitis hypoleucos) (Ejemplar juvenil)



Grupo de 13 avocetas (Recurvirostra avosetta) presente el día 2 de Agosto



Comparativa entre Correlimos común (Calidris alpina) con plumaje de verano (IZDA)  y Correlimos zarapitín ( Calidris ferruginea) con plumaje intermedio (DHCA)



Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea)


Destacar también que de las dos parejas reproductoras controladas de Rascón europeo que hay en el Azud, una de ellas ha conseguido sacar 4 juveniles. En la foto siguiente, un ejemplar inmaduro. 

Rascón (Rallus aquiaticus)



Durante todo el paso post nupcial que aún acaba de empezar y después en la invernada, seguiremos atentos del estado del Azud de Riolobos así como de las novedades que se vayan produciendo. Sin duda alguna "un momento óptimo" para conocer algunos de los valores ornitológicos que este espacio reúne.




29 abril 2016

PÁJAROS DE PRIMAVERA

Como el ave fénix, que resurge de sus cenizas, hace ya unas semanas que nuestros campos comienzan a renacer después del crudo invierno castellano. Después de una sequía acuciada a comienzos del invierno, las últimas borrascas descargaron con fuerza sobre los arados campos dedicados al cultivo, incluso anegando de agua muchos de ellos. Poco a poco, los campos dedicados al cultivo de cereal se fueron tiznando de los verdes e incipientes tallos de trigo, centeno y cebada, componiendo un bello paisaje de contrastes con los tonos amarillos intensos de la colza y los ocres de los barbechos. Los árboles caducifolios, que han soportado los envites de los fríos vientos del invierno, "renacen" ofreciéndonos ahora una majestuosa paleta de colores verdes y en muchas ocasiones de coloridas flores, con las que el viento templado de los últimos días de abril se muestra cargado de penetrantes  perfumes embriagadores para la gran cantidad de insectos polinizadores que ahora vuela de un lado a otro en busca del rico néctar proporcionado por las efímeras flores.

Hace días que las borrascas del invierno dan los últimos coletazos y dan paso a un brillante sol en el que se recortan multitud de nuevas siluetas, ausentes durante todo el período invernal en los cielos salmantinos. En esta ocasión, nos centramos en un pequeño protagonista alado que recorre  miles de kms en un largo viaje desde las áreas de invernada del sur del Sáhara. Aunque los primeros, tocaron nuestras sureñas costas en el mes de marzo, el grueso de la población llega a comienzos de mayo. Se trata de un bello cantarín de tonos amarillentos y verdosos que después de varios miles de kms aleteando durante varios días, llega justo a tiempo y se asienta en una  tupida ribera que hasta hace unos días permanecía desnuda bajo los estragos invernales. Una vez recuperado después de la larga singladura, el Zarcero común (Hippolais polyglotta), se dedica a cantar efusivamente para defender su territorio y a la vez para atraer a una posible pareja. Además, de delimitar de forma melodiosa su territorio de cría, se atiborra con los numerosos dípteros que acuden a las flores embriagadoras, proporcionándole la grasa que ha perdido en la migración. 

Zarcero común (Hippolais polyglotta)


 
El cantarín recién llegado observa también a los demás vecinos, que en estos días comienzan a recoger los materiales para construir los nidos e incluso incuban la puesta. El gran número de insectos atrae a otras viajeras y a los residentes anuales del lugar, que acuden allí para obtener una comida, no siempre fácil, pero si abundante.

Macho de Curruca zarcera.(Sylvia comunnis)


El lustroso macho del Colirrojo tizón, observando el paso de los dípteros pacientemente para capturar alguno.


También el gran cantautor alado, el Ruiseñor común ofrece sus bellas y melodiosas sintonías. 


Despido esta pequeña entrada primaveral con los versos que también escribió, haciendo en parte referencia a la migración, Gustavo Adolfo Béquer. 


Volverán las oscuras golondrinas...
de tu balcón los nidos a colgar,
y otra vez con el ala a tus cristales,
jugando, llamarán.



12 enero 2016

COLORES FUGACES EN LA RIBERA

En esta ocasión,  y como comienzo de este nuevo año 2016, el bello y pequeño protagonista de estos párrafos, es un pájaro habitual de nuestras riberas. Habitante principalmente, de la mayoría de cursos fluviales, estuarios, marismas y lagunas, esta simpática especie nos acompaña en nuestros paseos por esos enclaves.

Muchas veces, no es ni más ni menos, que una flecha multicolor sobrevolando a ras la lámina de agua, generalmente acompañado de un poderoso e inconfundible grito, hasta adentrarse en un recodo de la vegetación ribereña.  Pájaro extremadamente llamativo, el Martín Pescador  luce un bonito contraste de azules verdosos y naranjas

O bien como un bólido, tomando como autopista las aguas del Tormes, o bien como un resorte que despega desde un posadero o percha, en la rama de un aliso,  esta  avecilla quiso sorprendernos en una mañana, a la vera del curso medio del río salmantino. Pero antes de centrarnos en la ingeniosa, hábil y perfeccionada técnica de pesca con la que nos sorprendió, vamos a conocer a sus vecinos en estas fechas "invernales" (entre comillado, por que realmente, poco frío nos está dejando esta estación en estas latitudes)

Con las últimas borrascas cargadas de precipitaciones  y fuertes rachas de vientos, han terminado viniendo una buena cantidad de anátidas, que junto a los pequeños passeriformes son quizá los más sensibles al escaseo de comida y al frío intenso del norte de Europa. En las últimas semanas, son cada vez más frecuentes, bandos de cercetas comunes, patos cucharas, ánades silbones y ánades frisos, porrones europeos y porrones moñudos. Junto a ellos, ocupando los desnudos árboles de ribera, podemos encontrar estos días buenos números de fringílidos, incluyendo al precioso Pinzón real entre sus filas.

Parte del bando de un total de 19 porrones moñudos invernantes. El ejemplar de la dcha, porta una placa nasal azul con código negro B1F, detectada en diversas ocasiones, desde el 29/11/2015. (JDC, GCA, etc)


Es una hembra, anillada en el año 2013 en Rosnay, FR. No se tienen más registros de ella, exceptuando las observaciones repetidas a lo largo de este 2015/2016



Estos días,en los que las reservas alimenticias son bajas, algunas especies aprovechan los restos de las cosechas de maíz, para conseguir grasa que les permita aguantar el invierno. Pinzones vulgares, pinzones reales, picogordos, palomas zuritas y torcaces, gorriones comunes y molineros, verderones y una bonita hembra de pico picapinos se alimentaban de los granos caídos, en las cosechas de las mazorcas.


Observamos como la hembra de pico picapinos, utilizaba un poste de teléfono, como yunque para romper el grano de maíz que había escogido en el campo cosechado.


Lejana foto de una hembra de pinzón real. 


El ave escogida por SEO/BIRDLIFE como Ave del Año, el Gorrión común, también aprovechaba la oportunidad de un rico y energético grano de maíz.


Volviendo a la ribera cercana, en la que las anátidas ya enceladas, comienzan a emparejarse para llevar a cabo la ardua tarea de la reproducción, observamos a nuestro protagonista, esa flecha azul que se dispara contra el agua en busca de un pececillo que extraer de la seguridad del fondo fluvial del Tormes.


Generalmente su técnica de pesca preferida, consiste en posarse en una rama y esperar a lanzarse en picado hasta el fondo del agua para capturar un pez, pero este ejemplar nos sorprendió por usar una técnica menos frecuente en los martines pescadores. Ésta consistía en cernirse en el aire hasta que se precipitaba contra el agua. Ese cernido y el aspecto morfológico, nos recordaba al de un precioso colibrí. Observamos como repetía la misma técnica un total de 7 veces, cuatro de ellas con éxito. Con algunas fotos de alguno de los cernidos, esta flecha fugaz  y los vecinos que comparten esta bella ribera tormesina comenzamos este nuevo año 2016.