12 octubre 2016

UN POQUITO DE TODO

Así, un poquito de todo, es lo que hay en estos días otoñales, en nuestros cielos, ciudades, humedales parques y campos castellanos. Es una época, en la que la transición de especies de aves, se hace patente con sus migraciones, atendiendo principalmente a un factor limitante, como es el foto período. Con un número total menor de horas solares, con la disminución de la fuerza de la radiación y por tanto una bajada importante de las temperaturas, hace días que el grueso de las aves estivales, comenzaron su larga migración hacia sus cuarteles de invernada, en el África tropical. Esta situación, permite además, que las aves que pasarán el invierno en nuestra península, comiencen a llegar y ocupen algunos nichos ecológicos, que en el estío se veían remplazados por otras especies estivales. En esta entrada, y como reflejo de la actual situación, vamos a ir saltando de lugar en lugar, en los últimos en los que he podido ir, dando la despedida a las últimas aves estivales que estos días aún se dejan observar y dando la bienvenida a los invernantes.

Comenzamos esta pequeña salida virtual al campo, en una ribera frondosa, con amplios y densos bosques de ribera, envolviendo el curso fluvial medio del río Tormes. Los chopos, fresnos y sauces que comienzan a tornasolarse con bellos colores otoñales, se funden con las verdes hojas del aliso y con los rojos frutos del escaramujo. Una tras otra, las bellas hojas de los árboles caducifolios, van cayendo al suelo y al agua del Tormes, donde son arrastradas por la corriente, Surcando la lámina de agua, dorada por las hojas muertas, remonta aguas arriba la elegante Garceta grande, que hasta hace unos pocos días, se encontraba en zonas tan alejadas como Hungría y cuyos efectivos vienen a pasar el invierno a zonas más agradables.

Garceta grande (Egretta alba)


Continuamos entre el soto ribereño, donde el paso postnupcial desde hace semanas, puso un toque de melodías nuevas al repertorio de cantos presentes en él, con la llegada masiva de Papamoscas cerrojillos, que se ha visto disminuida en estos últimos días y sin embargo remplazada en algunos lugares, con grandes cantidades de Petirrojos, alguno de ellos demasiado confiado, lo que permite observarlo detalladamente, a pocos metros.

Primer plano de un Petirrojo europeo (Erithacus rubecula)



Paulatinamente, el arbolado se va dispersando hasta dejar paso a pequeños claros en la orilla, que van desde zonas palustres hasta pequeñas playas. Esperando el momento oportuno, para zambullirse en el frío espejo de las aguas del río, el Martín pescador observa tranquilamente los pequeños pececillos, desde un pequeño fresno.

Martín pescador (Alcedo athis)


En las limosas playas, que más frecuentemente encontramos en grandes embalses, nos topábamos semanas atrás, con los últimos pequeños grandes viajeros, los limícolas, que en su paso migratorio siempre suelen conllevar sorpresas para el interior peninsular. Agujas colinegras, Combatientes, Correlimos comunes, Zarapitines, Menudos y entre ellos, este precioso ejemplar de Correlimos tridáctilo.

Correlimos tridáctilo (Calidris alba)



El cauce ribereño cambia, y nos encontramos con pequeñas islas e islotes, en los que sorprenderemos descansando a las primeras concentraciones de Gaviotas reidoras. Junto a ellas, podremos observar también a las curiosas concentraciones de Cormorán grande, que se producen en el invierno en dormideros y zonas de descanso. Digo curiosas, por que sirven muy bien para observar el comportamiento y las diferentes edades, que este ave acuática presenta.

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)



En la lámina de agua, encontramos también a los primeros ánades, que pasaran el invierno en las aguas interiores peninsulares, como es el caso de los Ánades rabudos u otras anátidas como las Cercetas comunes o los Patos cuchara, que se encuentran en estos momentos, en proceso de engalanarse con sus bellos colores, para emparejarse a lo largo del invierno.

Tres ánades rabudos (Anas acuta)


Nos alejamos a continuación del soto ribereño, hacia unas lagunas aledañas rodeadas de cultivos de regadío, en los que además de las citadas anátidas, encontramos mayor diversidad de especies, sobre todo especies palustres, y especies quizá algo más esteparias, en los barbechos y tierras labradas aledañas.

En ellas encontrábamos, hace ya unas semanas a los Carriceros comunes y Carriceros tordales que ya han vuelto a sus cuarteles de invernada, pero aún una rápida pasada con los prismáticos y quizá con mucha suerte, descubriremos a un escaso, curioso y pequeño pájaro, muy difícil de localizar entre la espesura de los carrizos y espadaña, que se encuentra en migración, también hacia África, como es la Buscarla pintoja.

Buscarla pintoja (Locustella naevia)



En las llanuras labradas aledañas, encontramos a las últimas Collalbas grises y también a las preciosas y primerizas Tarabillas norteñas. 

En las dos primeras fotografías, dos Collalbas grises (Oenanthe oenanthe)


Tarabilla norteña (Saxicola rubertra)



Volviendo a ojear la lámina de agua de las lagunas, podremos detectar también, a pequeños bandos de Espátulas, descansando y reponiendo fuerzas, en su también migración post nupcial, como es el caso de estos dos individuos juveniles.

Espátulas (Platalea leucorodia)


Como vemos en los humedales y en las riberas de los ríos, encontramos en estas últimas semanas, una biodiversidad alta, pues las altas temperaturas que hemos tenido hasta hace muy poco tiempo, añadida  la falta de agua, y el refugio que ofrecen, suelen ser  factores muy importantes para especies que están en pleno paso migratorio, hacia sus cuarteles de invernada. 

Nos desplazamos ahora a un parque urbano, tratado en este espacio de forma amplia, como es el Parque de los Jesuitas. En las últimas semanas, también se han podido constatar diversas especies, usando el lugar como un pequeño oasis en el que repostar  y seguir en sus colosales singladuras. Torcecuellos, Papamoscas cerrojillos y grises, han dejado paso a los primeros invernantes, los Zorzales comunes, que desde hace una semana escasa, se sedimentan  en los árboles y en los jardines, en los que la comida aún es muy abundante. 

Papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca)


Torcecuellos (Jynx torquilla)  presentes, al menos dos ejemplares diferentes en el parque y quizá otro individuo diferente a orillas del Tormes, en los últimos días de agosto y el mes de septiembre.




Acerolos, perales, manzanos, castaños, abedules, alisos, almeces,  pyracantas, y muchas otras especies vegetales, se encuentran ahora en pleno apogeo y adornados por multicolores frutos y semillas, que constituyen una fuente, casi parece que inagotable, principalmente para una buena población invernante de zorzales comunes, alirrojos (estos últimos aún no detectados, pues son algo más tardíos), y ejemplares invernantes de picogordos (además de los individuos reproductores y sedentarios). Esta gran cantidad de fruta madura y semillas, ofrecen además en estos días, una buena cantidad, todavía, de insectos que son aprovechados por los Mosquiteros comunes y musicales, entre otros. 

Zorzal común (Turdus philomelos)



Picogordo (Coccotrhaustes coccotrhaustes)


Por último y para abarcar uno de los ecosistemas, más representativos de Castilla, nos centramos brevemente en los campos de cereal, que ya cosechados desde hace tiempo, aún son el lugar de caza, de una preciosa falcónida, elegante, rauda, diseñada para la velocidad y que tiene una adaptación muy llamativa.  Esta pequeña rapaz,el Alcotán tiene la particularidad de efectuar su reproducción de forma tardía, para que cuando su prole esté totalmente desarrollada, la cantidad de pollos de sus presas sea mayor que en otras épocas, para llevar a cabo el viaje de vuelta a África con una considerable fuente de alimentación.

Alcotán (Falco subbuteo)


Por tanto, palpable es ya el cambio de estación, no sólo en los valores meteorológicos, si no también  y entre otros también en las aves, que comienzan a pintar con sus bellos plumajes el bello otoño y con sus cantos, esperemos que un frío invierno, que es el que caracterizaba a estas tierras castellanas.

24 agosto 2016

EL SUSTENTO DE LA VIDA

Protagonista de muchas de las entradas de este espacio, "culpable" de ser el principal sustento de la vida, el agua es sin duda alguna, un gran atractivo para la mayor parte de las aves en estos secos y calurosos días. Atractivo del cuál dependen, como nosotros para subsistir. 

Con mínimas por encima de los 25 grados centígrados y con máximas que superan los 35, un pequeño charco puede ser la diferencia entre sobrevivir o no, a los graves estragos de la sequía veraniega y al implacable sol agostador.

Ya sea en la inmensa llanura cerealista, en un soto ribereño, en la dehesa o en el interior de un parque urbano, los pequeños cursos de agua, fuentes y charcas se llenan de pequeños pájaros, que acuden a ellos para saciar su sed y limpiarse el plumaje de parásitos. En un breve paseo matutino por el Parque urbano de los Jesuitas, uno se puede dar cuenta, de la diversidad de especies que o bien en una fuente o bien en un charco estacional, producido por el riego, descansan y repostan algunos en su día a día ya que son sedentarios y otros para poner la pluma a punto, y seguir viajando en sus largas migraciones.


Así en uno de los numerosos charcos que se forman en los caminos, cuando se conecta el riego de los jardines se puede disfrutar de numerosos ejemplares de especies frecuentes y habituales en el parque, ya sean sedentarias o en paso. Y además, también deparan pequeñas sorpresas de especies nada frecuentes, como veremos más adelante.

Los picogordos son cada vez más frecuentes y "confiados" puesto que los juveniles no se separan de la pareja de adultos. 



La sorpresa que antes os comentaba, la protagonizó una especie poco frecuente en el interior del parque, incluso en los pasos pre y post nupcial. Junto a la curruca mosquitera, también apareció un juvenil de petirrojo que junto con las numerosas observaciones de algunos ejemplares adultos en ciertos territorios dentro de los jardines, viene a asegurar que sigue siendo también un reproductor escaso en el enclave, además de una especie invernante.



En un momento dado, los mosquiteros musicales se adueñaron del charco, utilizándolo un total de 5 individuos a la vez. 



Y para completar el elenco VIP de este importante y pequeño oasis estacional también lo utilizaron este bello Jilguero y el diminuto Carbonero garrapinos.


Ya para terminar, quiso acompañar a todos estos "clientes del charco" uno de los numerosos papamoscas cerrojillos.



Sin duda, una manera más de observar tranquilamente las numerosas especies que utilizan el parque estos días, como ya hemos visto en las entradas anteriores.


16 agosto 2016

POST NUPCIAL A UN PASO DE CASA

A unos pocos pasos de casa, tengo la suerte de poder observar como evoluciona el paso post nupcial de cientos de pequeñas y medianas avecillas, que se sedimentan durante unos pocos días, en el céntrico Parque de los Jesuitas. 

En los últimos días, el número de especies presentes en él, ha aumentado considerablemente, oscilando en torno a las 25 especies. Con gran cantidad de juveniles y pollos volantones de diversas especies, destaca un gran número de juveniles de Colirrojo tizón. Pero sin duda alguna, hay una serie de protagonistas en este momento en el parque. El primero de ellos, un pájaro de llamativa estructura y bello plumaje, es el Picogordo. Esta especie, que sólo nos visitaba de forma invernal, consiguió hace unos años asentarse y reproducirse y desde entonces lleva haciéndolo año tras año. Además de la pareja reproductora presente, se reciben individuos invernantes en el parque, con un máximo que ronda la quincena. 

Picogordo en vuelo.

Otros protagonistas más ligeros, comienzan ya a distribuirse por los jardines y a pelearse por los territorios "de caza". Los Papamoscas cerrojillos, que a partir de estos días nos visitarán varias semanas, comienzan a como si de una rapaz nocturna se tratara, utilizar los posaderos o perchas naturales disponibles para capturar a numerosos dípteros.

Papamoscas cerrojillos.


Junto a ellos, hoy he podido detectar el primer Papamoscas gris de la temporada.

Papamoscas gris atento desde uno de sus posaderos naturales, en este caso un Olivo.


Siguiendo con los protagonistas alados, sin duda hay que destacar el gran número de Mosquiteros que recorren todos y cada uno de los jardines, en busca de la nutritiva grasa que obtienen de la gran cantidad de insectos que capturan. Los más abundantes, los mosquiteros comunes y los mosquiteros musicales se cuentan, en estos momentos por decenas. Además hoy, he detectado un bello y níveo Mosquitero Papialbo. 

Mosquitero común en la hora del baño.


 Mosquitero papialbo refrescándose y posteriormente buscando insectos en el envés de las hojas de un Peral.



Por último, y junto a estos pequeños mosquiteros, varios Zarceros comunes de diferentes edades (razón por la cuál su identificación resulta dudosa) se concentran en algunos de los árboles florecidos en los jardines. Agradecer desde aquí las diversas ayudas en identificación de algunos individuos.

Zarcero común en su  habitual posadero.


14 agosto 2016

UNA BELLA Y COLORIDA AVE

En esta ocasión, la especie protagonista, es un bello córvido, de tonalidades llamativas que van desde el marrón rojizo del dorso, hasta los azulados colores de la zona ventral y de las alas. Como si fuera parte del más preciado fresco de un famoso pintor, además su curioso nombre, nos llama aún más la atención. 
La Carraca, ave estival, que debe su nombre al instrumento popular, ya que su canto recuerda al sonido de éste, nos visita desde primeros de Abril hasta bien entrado Octubre, viajando hasta sus cuarteles de invierno, en el África tropical. En nuestra provincia, ha pasado en los últimos 20 años de ser una especie reproductora regular aunque escasa, a ser bastante escasa, detectándose algún ejemplar solitario tanto en paso pre nupcial como post nupcial. Quizá persista algún núcleo reproductor salmantino en zonas limítrofes con Zamora, Portugal o Cáceres. 

Este declive poblacional, se debe a varios factores. El primero y más importante al uso de pesticidas y otros agentes químicos, que diezman las poblaciones de insectos de los que se alimenta y por tanto controla. Y el segundo factor, a la falta de lugares óptimos para la cría en gran parte de la provincia.

Una vez más, el ejemplar que protagoniza este espacio, fue un individuo juvenil, que fue detectado ayer en el Azud de Riolobos, proveniente de poblaciones reproductoras más norteñas que iniciaba ya su primer y kilométrico viaje post nupcial.  

Individuo juvenil de Carraca europea (Coracias garrulus)




Con esta última cita, se pone de manifiesto, que la zona es de suma importancia para las poblaciones migradoras de Carraca europea, ya que recalan tanto en el Azud de Riolobos como en zonas cercanas en sus pasos migratorios. En mayo del 2014, se pudo detectar un ejemplar adulto que permaneció varios días, en un encinar cercano. Y en el entorno adyacente del embalse y en el interior de él, se tienen al menos dos registros más para esta especie. Sin duda alguna, un dato de suma importancia a tener en cuenta en futuros proyectos para la especie, como por ejemplo el desarrollado por el grupo local Seo-Salamanca en otra zona de la provincia, consistente, principalmente, en el aporte de sustrato de nidificación, mediante cajas nido.

Fotografías del ejemplar adulto de mayo de 2014.




Preciosa especie, que vino acompañada de varias observaciones interesantes  en el Azud de Riolobos y alrededores, como por ejemplo los primeros Papamoscas cerrojillos en la zona, detectándose el primero, el miércoles pasado, o la fugaz observación en pleno día de un Chotacabras gris. También destacar numerosas concentraciones de hirundínidos en estos días y un repunte de Agachadiza común, rondando la quincena de ejemplares, y la observación de un juvenil de Pechiazul.


09 agosto 2016

AGUA, SINÓNIMO DE VIDA

Hace unas semanas, conducía hasta un enclave salmantino, tratado de forma amplia en diversas ocasiones en este espacio, conocido como el Azud de Riolobos. Este pequeño embalse construido para suministrar agua a la, en parte, todavía, futura implantación de regadío en la zona, se ve más bajo de agua de lo ya habitual, en estos días de intenso calor. Sin recibir un considerable aporte del líquido elemento, desde hace al menos un año, la calidad del agua que hay embalsada en el azud pierde gran parte de sus nutrientes, de oxígeno y por tanto se produce la eutrofización del agua. Esta situación, conlleva a su vez la muerte o desaparición de las especies piscícolas y también a la disminución de las aves, que hacen uso a lo largo de todo un año de este enclave.

Recorría la pista asfaltada circundante del embalse, cuando me acercaba al canal de entrada de agua. Generalmente seco, o con un pequeño flujo de agua estancado, me sorprendió verlo completamente lleno de agua. Nada más bajarme del coche, me di cuenta de que los pastos agostados de los alrededores del canal, permanecían inundados. Además un ruido ensordecedor y bello en estas tierras secas de Castilla, me iba a deparar una gran sorpresa. Era una pequeña caída de agua que provenía del canal de entrada y que iba directamente hacia el embalse. Tal era el ruido, que a bastantes metros a la redonda, era lo único que se escuchaba. 



Estos pastos encharcados, generaban aquel día un gran atrayente para las aves que se encontraban iniciando ya, el paso postnupcial (como por  ejemplo los primeros limícolas que trataremos más adelante), especies reproductoras en las secas tierras circundantes como son las ortegas, y también para un sinfín de pollos de lavandera boyera, que se agolpaban aprovechando la gran cantidad de comida que esta inundación les iba a generar.

Canal de entrada y rebosadero.

 Pastos encharcados.

El aporte de agua, que cesó a la mañana siguiente, pero que por filtración y caída natural, sigue aún en estos días, casi ya pasado un mes, propició que muchas de las especies de aves de la zona se vieran atraídas al lugar. Así, el día de este ligero pero bienvenido aporte (22 de Julio) pude observar dos especies catalogadas como rareza a nivel local, además de una buena parte de limícolas ( 8 especies en total) iniciando ya el paso, como por ejemplo Archibebe común, Avefría europea, Andarríos bastardo o la primera Agachadiza común, entre otros.

De ida a dcha, dos Andarríos bastardos (Tringa glareola y un juvenil de Archibebe común (Tringa totanus)


Debido a las pocas orillas desnudas que había antes de iniciar el llenado, ( ya que han sido colonizadas por una planta) las pequeñas zonas someras que ha generado el encharcamiento son los puntos de mayor interés para las aves limícolas, en este momento.

También lo son, para las especies esteparias, que utilizan el embalse de una manera regular para saciar su sed, como por ejemplo la Ortega. Especie que ocupa los baldíos de las estepas cerealistas para criar y que en esta zona, aún conserva una población estable, debido a las numerosas observaciones. En esta ocasión, pude detectar a un precioso macho adulto, que venía acompañado por otro, aún más llamativo, macho de Ganga ibérica, Esta última especie, rara en nuestra provincia, hace tener esperanzas, en que quizá haya un pequeño núcleo reproductor o que pueda haberlo en años sucesivos. 

Macho de Ortega (Pterocles orientalis)


Macho de Ganga ibérica (Pterocles alchata)


Al observarlas me pareció curioso el comportamiento, pues ambos machos permanecían juntos aún siendo de especies distintas. A lo largo de la tarde, entraron en tres ocasiones al interior del embalse.

Comparativa testimonial de macho de Ganga ibérica ( Pterocles alchata) (IZDA)  y macho de Ortega (Pterocles orientalis) (DCHA)



Ya en la lámina de agua, en algunas partes, casi invisible debido al gran número de inmaduros de ánade real, que se sedimentan en la zona para pasar estos meses, la sorpresa la depararía un primer verano de Gaviota cabecinegra. Quizá proveniente de la reserva de Las Lagunas de Villafáfila, extremadamente confiada,  pude observarla tanto esa tarde como a la mañana siguiente junto a mi compañero.  

Gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus)


Debido al aporte de agua, también se asentaba una considerable concentración de Cigüeña blanca, que durante esas semanas oscilaría entre los 93 y los 130 individuos, en su mayor parte juveniles del año. 

Disfrutando de las sorpresas que esa tarde había deparado, aún había una bella imagen para despedir la jornada ornitológica en el Azud, y no es ni más ni menos, que la espiga agostada del cereal al ocaso.


No termina aquí esta entrada, pues a la mañana siguiente, y con las generosas perspectivas narradas anteriormente, mi compañero y yo nos dispusimos a volver al lugar, para controlar tanto si el aporte de agua continuaba, como si había alguna novedad en la zona. 
El aporte desde el canal había cesado pero el agua acumulada en el rebosadero seguía filtrándose hasta el embalse. Las cigüeñas que se concentraban en la zona, comenzaban a dispersarse para llevar a cabo su jornada gastronómica, consistente en multitud de presas, que van desde insectos hasta peces pasando por pequeños roedores y alguna avecilla.

Cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) en vuelo.


Como comentaba anteriormente, pudimos observar de nuevo a la Gaviota cabecinegra, que se mostraba extremadamente confiada.

Gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus)



Después de observar a este ejemplar, nos dispusimos a revisar las orillas y nos topamos con la segunda sorpresa de la mañana. Una especie esteparia que a nivel nacional, se ha visto mermada por las modernas técnicas agrícolas y también por el uso excesivo de biocidas y que en Salamanca es bastante escaso como reproductor. Este ejemplar de Sisón que localizamos bebiendo agua en una orilla, pudiera ser parte de una pareja reproductora, que se citó en una zona muy próxima en el año 2005.

Sisón (Tetrax tetrax)



Con forme han ido pasando los días y semanas, el paso post nupcial de los limícolas ha ido en aumento, pasando de las 8 especies hasta las 14 en estos últimos días con presencia de Correlimos común, Correlimos zarapitín, Correlimos menudo, Combatiente o Avoceta.

Andarrios chico (Actitis hypoleucos)


Andarrios bastardo (Tringa glareola)



Agachadiza común (Gallinago gallinago)



Andarrios chico (Actitis hypoleucos) (Ejemplar juvenil)



Grupo de 13 avocetas (Recurvirostra avosetta) presente el día 2 de Agosto



Comparativa entre Correlimos común (Calidris alpina) con plumaje de verano (IZDA)  y Correlimos zarapitín ( Calidris ferruginea) con plumaje intermedio (DHCA)



Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea)


Destacar también que de las dos parejas reproductoras controladas de Rascón europeo que hay en el Azud, una de ellas ha conseguido sacar 4 juveniles. En la foto siguiente, un ejemplar inmaduro. 

Rascón (Rallus aquiaticus)



Durante todo el paso post nupcial que aún acaba de empezar y después en la invernada, seguiremos atentos del estado del Azud de Riolobos así como de las novedades que se vayan produciendo. Sin duda alguna "un momento óptimo" para conocer algunos de los valores ornitológicos que este espacio reúne.